Un buen liderazgo para nuestro rendimiento y nuestra propia salud.

El liderazgo es un talento muy especial: el talento para influir decisivamente en los demás a través de la credibilidad, de nuestra autenticidad. No estamos hablando de un rol, de ser jefe, sino de ganarnos la confianza y el compromiso de los demás, empezando por nuestro liderazgo interno.

¿Qué podemos hacer para gobernarnos mejor? Empecemos por interiorizar una serie de hábitos neuro-saludables, beneficiosos para nuestro cerebro. El cerebro humano es el órgano más fascinante del universo, el de mayor potencia. Sin embargo, también es el órgano más vulnerable. Más allá de lo heredado, el temperamento, tenemos una gran capacidad (si queremos) de aprender, de entrenarnos, de desarrollar nuevos hábitos.

Más concretamente, el liderazgo, desde la neurociencia, nos enseña que hay nueve hábitos o comportamientos repetidos que deberían configurar nuestra “segunda naturaleza”, en palabras de Aristóteles. Estas pautas se dividen en tres bloques:

A) HÁBITOS DE DIRECCIÓN:

Activar el propósito, el para qué, el sentido para inspirarnos personalmente e inspirar a los demás. “El liderazgo es la intersección entre visión y valentía”.

Elegir lo que pensamos. Los humanos corremos el riesgo de dispersarnos y de darle demasiadas vueltas a las cosas. Dejarlas para más adelante, la procrastinación, lleva a la ansiedad, por eso debemos elegir la idea que más nos conviene.

Visualizar lo que queremos conseguir, desde la imaginación, las expectativas, las profecías que queremos que se cumplan, y suelen hacerlo. Nuestro cerebro procesa más rápido las imágenes que las palabras. 

B) HÁBITOS DE CUIDADO:

Relajar la mente, que nunca está quieta, a través del mindfulness y el sueño reparador. El estrés negativo ataca al cerebro y lo destruye materialmente. La falta de sueño provoca fiebre y catarros a corto plazo y a largo mata, reduciendo drásticamente la esperanza de vida.

Alimentar bien el cerebro evitando los venenos blancos. La nutricionista australiana Catherine Itsiopoulos recomienda dieta mediterránea y equilibrio. Hay que tener cuidado con el azúcar (no debería alcanzar el 10% de la ingesta calórica, según la OMS), la sal, la harina y los lácteos.

Practicar el ejercicio adecuado. El ejercicio desarrolla el hipocampo, clave para la memoria y el aprendizaje. Debemos practicar al menos dos horas y media semanales de actividad moderada.

C) HÁBITOS DE DESARROLLO:

Conversar con personas tónicas y no tóxicas. La soledad mata y los seres tóxicos nos vampirizan. Una buena conversación nos mejora como personas y como líderes. 

Contagiarnos del optimismo inteligente. Como estilo explicativo de la realidad, el optimismo beneficia a nuestro cerebro y el pesimismo nos vuelve indefensos, lo que afecta al sistema inmune que nos defiende de los virus. 

Aprender continuamente desde la voluntad: lecturas frecuentes, curiosidad permanente, deseo de saber más y de forjar nuestro carácter. El liderazgo que no se aprecia se deprecia.

Más allá de conocer estos hábitos, que pueden parecer de sentido común, debemos reconocer nuestras fortalezas y oportunidades de mejora, para mantener aquellas y aprovechar estas. Si es acompañado de un coach, mejor. Practicar los hábitos neurosaludables nos dará más y mejor vida.

¿Cuáles pueden ser las cualidades de un buen líder?

El liderazgo empresarial debe estar encaminado a lograr el crecimiento de la compañía en un futuro no muy lejano. Por ello, hay que establecer una estrategia realista y atractiva que motive a todo el personal.

En cualquier estrategia, el líder establecerá prioridades, analizará los resultados que se van obteniendo durante el proceso y medirá los resultados logrados en el plazo establecido.

Para llevar a cabo todo esto, el liderazgo empresarial debe ser creíble y sustentarse en 11 pilares fundamentales:

  1. Ética

Le exige al líder una coherencia para establecer que lo que se ha comprometido es realizable y una responsabilidad para cumplir lo acordado con los empleados. 

  1. Serenidad

Un buen líder tiene que estar preparado para aguantar momentos de presión extrema y ser capaz de mantener la calma, controlar las emociones y solucionar los conflictos o contratiempos.

  1. Capacidad

Significa que el responsable tiene que poder dar resultados cuantificables. Estos resultados son la garantía del respeto de sus subordinados. 

Para que la compañía funcione correctamente debe medirse el rendimiento y la consecución (o no) de objetivos. 

  1. Valentía

Tiene que ser capaz de demostrar su capacidad de decisión, afrontar momentos complicados, aceptar las críticas, admitir sus equivocaciones y modificar las acciones que han generado los malos resultados.

  1. Convicción

Es la seguridad de creer en lo que hace. Debe ser capaz de transmitir ese convencimiento para que su equipo reme en la misma dirección. 

  1. Consideración

Un buen líder no puede actuar movido por el despotismo y el orgullo. Debe fomentar el respeto y la empatía hacia todos los miembros del equipo. Esto se consigue teniendo una actitud proactiva y cercana.

  1. Invertir en talento

Hay que facilitar a los trabajadores la oportunidad de continuar formándose y creciendo profesionalmente. Además, se pueden implantar iniciativas que premien su talento e implicación.

  1. Visión estratégica y capacidad de adaptación

Es necesario tener clara la estrategia a seguir, los peligros que pueden surgir y planificar el mejor momento para ejecutarla. Si se producen contratiempos, un buen líder, tiene que ser capaz de adaptarse tanto él como a la estrategia inicial.

  1. Valores estratégicos

Los valores son inherentes a la propia persona. Estos valores propios de la estrategia empresarial, para que resulten eficaces, deben plasmarse de manera constante y prolongarlos en el tiempo, adaptándose si fuera necesario.

  1. Motivación

La motivación de los equipos de trabajo es imprescindible en todo el proyecto, desde el inicio hasta el final. No importan los obstáculos que surjan en mitad del proceso, el líder conseguirá que el grado de implicación de sus subordinados no decaiga. Sin una motivación correcta es imposible alcanzar el éxito.

  1. Perfecta ejecución

Un líder exitoso dirige cualquier proyecto garantizando el desarrollo profesional de los trabajadores, la asignación de recursos y unos resultados impecables.

Estos son algunos, sino que los más importantes pilares del liderazgo dentro de las empresas, ser un líder es un trabajo arduo, pero, en muchos ya viene innato. Es algo importante dentro de las empresas para alcanzar los objetivos y el buen trabajo en equipo.

Apoyar al equipo es importante, para ellos y la misma empresa.

Dentro de GDI buscamos destacar cada una de estas cualidades en nuestros colaboradores, ello para hacerlos mejor día con día. Somos una empresa que busca que cada uno destaque dentro y fuera de la empresa, buscamos un equipo de personas excepcionales.

 

La figura del líder es esencial

Para lograr la supervivencia de cualquier organización es vital el liderazgo. Esto se debe ya que es necesario contar con talento que conozca y utilice adecuadamente sus capacidades para guiar y dirigir. Sin importar si se trata de una gran empresa o de un grupo pequeño de personas. Todos deben prepararse en este ámbito, tanto los ejecutivos, el CEO, directores, administradores, jefes de equipos.

Para comenzar debemos saber que es un líder, por ello, será lo primero de lo cual hablaremos.

¿QUÉ ES UN LÍDER?

En realidad, un buen líder es una persona que tiene autoridad de manera natural y que la ejerce de manera natural. Sin tanto esfuerzo ni autoritarismos. 

El líder es aquella persona en torno a la cual todos los demás se agrupan por determinación casi inconsciente. Al observar que esa persona tiene carisma, capacidades y seguridad para dirigir al grupo. En muchas ocasiones, las situaciones que se experimentan son las que hacen que la persona en cuestión se convierta en líder por sus propias características.

Entonces, relacionado al ambiente laboral la figura del líder es esencial para llevar a cabo diferentes tipos de proyectos. Para que le permita a la organización alcanzar los objetivos previstos. Esto es así porque se estima que un buen líder puede guiar mucho mejor a un grupo de personas. A diferencia que si lo hiciera con cada persona de manera independiente. Esta misma situación se refleja en muchos otros ámbitos sociales que vivimos en nuestro día a día. Sin embargo, a diferencia de lo que pasa con otro tipo de líderes, quien ocupa ese rol en el mundo del trabajo debe actuar en beneficio de la empresa o institución y no de sus propios intereses. Entra en juego en este sentido los conflictos que puedan surgir con el personal y sus distintas necesidades.

¿CUÁL ES LA IMPORTANCIA DEL LIDERAZGO?

La importancia de un líder aparece en la mayoría de los proyectos que involucran grupos humanos. Representado por aquella persona capaz de organizar y guiar a un grupo, para cumplir diversos objetivos. Un líder no toma ventaja del grupo, todo lo contrario, usa su habilidad para empoderar a cada uno de los integrantes.

Se considera como buen líder a aquella persona que enseña e inspira a otros para alcanzar un objetivo en común. Más no a quien reprime o desvaloriza desde el autoritarismo. Los buenos líderes suelen ser recordados por su accionar y por cómo hacen sentir a los demás. No solo por su nivel académico o logros personales alcanzados.

Por ende, el liderazgo en la empresa es imprescindible porque es lo que lo define. En gran medida, la correcta administración de la misma. Así como el capitán de un barco es la persona más importante de la tripulación. También como el director de una importante orquesta. Así de importante es el papel de un líder dentro de la organización.

En GDI buscamos que nuestro equipo sea capacitado para ser líder, que todos sean vistos de esa manera y puedan tomar decisiones, tanto dentro como fuera de la empresa.

Somos una empresa que busca mejorar día con día, buscando que todos sobresalgan y así poder seguir formando un equipo excepcional y seguir siendo una empresa líder en su ramo.