El impacto laboral ante COVID-19

El empleo vive una revolución, ahora acelerada por la pandemia de Covid-19. La tecnología ya amenazaba con transformar el mercado laboral, pero hoy los temores y los cambios ya se han hecho realidad.

El panorama, en términos de ocupación, no es alentador, ya que la crisis sanitaria también ha detonado una problemática económica, la cual engrosó las cifras de desempleo durante 2020.

Tan sólo entre abril y mayo del año pasado, se contabilizó la pérdida de 12,180,000 empleos formales e informales, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) y el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).

A pesar de todo, los mexicanos parecen ser de los trabajadores que le pintan una buena cara al futuro. Un total de 47% de los empleados mexicanos se mostraron optimistas sobre el mercado laboral en este 2021.

DÉBIL RECUPERACIÓN

En 2021, el empleo comenzó a mostrar una recuperación algo tímida, con la creación de 47,000 puestos, en su comparación mensual de enero. 

Las empresas enfrentan hoy el reto de adaptarse a las nuevas necesidades. Un 66% de los empleadores asegura que habrá una mejora en las opciones de trabajo flexible, y 65% aumentará las opciones de trabajo en casa.

La digitalización que viven las industrias es parte de los catalizadores para generar un cambio en las remuneraciones tradicionales y atender a sus consumidores que realizan la mayor parte de sus actividades desde casa.

El principal reto para los países latinoamericanos es el desarrollo y la capacidad de inversión para digitalizar sus operaciones.

De acuerdo con datos arrojados por la encuesta de Indeed, el sector de Enseñanza (50%), Recursos Humanos (40%), Tecnologías de la Información y Comunicaciones (32%) son las industrias que mejor percepción tienen para la contratación este 2021, ya que la mayoría coincide en que los planes de contratación serán los mismos que antes de la pandemia.

Le siguen Arquitectura, Ingeniería y Construcción (20%), Artes y Cultura (29%), Finanzas (20%), Fabricación y Servicios Públicos (22%), Ventas, Medios de Comunicación y Marketing (23%).

La Atención Sanitaria tendrá una ligera caída, ya que 42% coincide en que planean contratar a un 75% de los niveles previos a Covid-19. Mientras que el Comercio Minorista, Restauración y Ocio (29%), así como Viajes y Transportes (33%) serán los que menos estarán contratando, ya que la mayoría coincide en que sólo contratarán para funciones clave.

En la nueva normalidad, las empresas pondrán énfasis en los planes de corto plazo y no en los basados en un largo periodo, debido a las condiciones de cambio y adaptación mientras dure la pandemia, con planes de contingencia para hacer frente a lo inesperado.

Tener un empleo seguro y estable será una de las prioridades para 2021 entre los trabajadores de 16 a 54 años, dice Indeed.

Para evitar el deterioro del empleo formal, habrá que entender que la recuperación del empleo no sólo viene de generar nuevos puestos de trabajo, sino empleos de calidad. Además, en el corto plazo, la recuperación estará ligada al avance de la vacunación para superar la pandemia, mientras que, en el largo y mediano plazos, la inversión será determinante para una mejoría sostenida.

México está entre la esperanza y la espera de ver la recuperación del empleo. La crisis sanitaria no ofrece casi ninguna certeza de recuperación, pero sí de la llegada de cambios irreversibles.

En GDI nos acoplamos a los cambios y buscamos lo mejor para nuestros colaboradores, brindando las herramientas necesarias para salir adelante pese a la contingencia. 

Buscamos la mejor opción para seguir laborando a distancia, implementando métodos más digitalizados y ciertas herramientas para poder mantenernos comunicados y así poder atender a nuestros clientes de una manera eficiente y segura.

Ante los retos buscamos salir adelante, apoyar a nuestros colaboradores.

Conservación de la biodiversidad post COVID-19

La pandemia por Covid-19 ha puesto a la naturaleza y la salud como prioridad en la agenda de gobiernos y empresas.

La pandemia ha hecho que prioricemos la naturaleza y la salud de nuestro planeta y la de todos sus habitantes. La agenda cambió, y por ello en 2021 se espera buscar soluciones tangibles tanto para la recuperación económica como para la lucha contra el cambio climático, que es el gran reto de esta era.

La pandemia de COVID-19 ha producido impactos sociales y económicos de gran magnitud a escala regional y mundial. Son bien conocidas las consecuencias directas de las medidas de restricción de movilidad aplicadas por los gobiernos de la región, pero no se han explorado en mayor detalle las relaciones claves de los recursos naturales con los factores precursores, la expansión de los contagios y los impactos del mismo virus. 

La relación de los recursos naturales con la pandemia del COVID-19 es muy diversa. Por un lado, son factores esenciales para el control de la crisis (alimentos, agua potable, biodiversidad y electricidad), y por otro, se ven impactados por sus consecuencias (uso de combustibles, minerales, etc.).

Las medidas de cuarentena han provocado una disminución transitoria y sostenida en el uso de los combustibles y por lo tanto en sus emisiones y contaminación asociada, así como en la explotación misma de los recursos. El COVID-19 es una enfermedad zoonótica (de transmisión de animales a humanos) pero que se ha propagado de humanos a humanos con mucha facilidad por el alto hacinamiento y conectividad de nuestra estructura social. En todos los estudios que exploran las causas de la propagación de enfermedades zoonóticas, el cambio de uso de suelo es la mayor. 

Los primeros factores son: 

  1. Cambios de uso de suelo (fragmentación y degradación de ecosistemas)
  2. Cambios en la industria alimentaria
  3. Susceptibilidad humana
  4. Conectividad internacional (viajes)
  5. Una alta diversidad de especies, característica de los ecosistemas sanos.

La evidencia apunta a que la conservación de la biodiversidad y sus servicios ecosistémicos es necesaria para proteger la salud humana directa e indirectamente.

Decisiones estratégicas adoptadas para un compromiso con la ecología

La gestión ambiental se refiere a las políticas y acciones de la empresa para conseguir el máximo cuidado ambiental en sus actividades y entorno.  Se apoya prácticamente en tres pilares:

  • Prevención del riesgo ambiental.
  • Corrección de los procesos que afecten el medio ambiente.
  • Remediación de los daños producidos.

Cada empresa debe analizar e identificar el impacto de sus actividades sobre el entorno para diseñar los instrumentos de cada uno de esos pilares. Pero, además, estos se encuentran cruzados por las normativas y políticas gubernamentales, a las cuales se debe dar cumplimiento.

CARACTERÍSTICAS DE LA GESTIÓN AMBIENTAL

La implementación de un Sistema de Gestión Ambiental es un proceso que comienza con la decisión estratégica de la dirección de la empresa de adoptar un compromiso con la ecología. Este proceso debe atravesar diversas etapas y se caracteriza por contar con una serie de instrumentos que permiten el cumplimiento de sus objetivos.  

Dentro de las características de la gestión ambiental se pueden mencionar:

  • Se basa en una decisión estratégica y principios acordes a los objetivos de la protección y promoción del medio ambiente.
  • Integra distintos subprogramas y estrategias relacionados principalmente con eficiencia energética, educación y sensibilización ambiental, protección de la biodiversidad y manejo de residuos.
  • Realiza evaluaciones periódicas para mejorar la gestión ambiental y la eficiencia de la empresa.
  • Incorpora un plan de comunicación ambiental para difundir logros y compromisos ante la comunidad y grupos de interés.

VENTAJAS Y DIFICULTADES

Ventajas de la gestión ambiental 

Una correcta gestión ambiental, tanto en la sociedad en general con las acciones de responsabilidad social de las empresas, tiene múltiples beneficios, como:

  • Reducción del impacto medioambiental derivado de la actividad del hombre.
  • Respeto a la biodiversidad y los ecosistemas.
  • Factor positivo para la mejora de la competitividad de las empresas. 
  • Asegura el cumplimiento de la legislación medioambiental en las empresas.
  • Mejora la conciencia social en torno a estos temas.

Así como existen las ventajas, existen dificultades para implementar este tipo de gestión, como:

  • Limitaciones derivadas de la necesidad de contar con un experto en un campo en el que se exigen conocimientos ambientales, legislativos, que van cambiando y que son diferentes en cada país, etc.
  • Necesidad del compromiso de toda la organización con la gestión ambiental para obtener buenos resultados.

Cada empresa, analizando su actividad, puede definir las propias características de la gestión ambiental y cómo llevarla adelante. Todo tipo de implementación debe tener una buena estructura y apoyo de toda la empresa. 

En GDI estamos conscientes del impacto de nuestras actividades sobre el entorno, por esa misma razón hemos implementado medidas para corregir procesos que puedan dañar el medio ambiente, por ejemplo, el ahorro de energía con luces led, la utilización de una cortadora que minimice el desperdicio de retazos de tela, así como la asociación con proveedores que manejen telas sostenibles para la elaboración de las prendas.

Implementamos la venta de cubrebocas de tela para reducir el uso de los cubrebocas desechables, que pueden dañar el medio ambiente; también la venta de prendas sustentables, que tienen telas sostenibles o un porcentaje de pet.

En GDI nos preocupamos por el medio ambiente, por hacer nuestros procesos más amigables con el medio que nos rodea, somos una empresa que vela por el futuro y busca un crecimiento, sin dañar los recursos.