Convertirse en una empresa sustentable y amigable con el medio ambiente es una tarea prioritaria

Para las organizaciones de hoy en día, convertirse en una empresa sustentable y amigable con el medio ambiente es una tarea prioritaria, no sólo por la importancia que le dan los consumidores a este tipo de interés y comportamiento, sino porque de esta manera contribuyen a mejorar la calidad de vida de la sociedad.

Existen muchos avances tecnológicos y cambios de paradigmas en los procesos que permiten transformar las compañías con un impacto negativo en el ecosistema a empresas sustentables con bajas emisiones, consumo de energía y, por supuesto, con empleados y miembros con mucha conciencia medioambiental.

  1. Reduce el papel

Cualquier empresa que tenga algunas décadas de existencia ha visto miles, e incluso, cientos de miles de kilos de papel pasar por sus oficinas para trámites burocráticos. Y si bien, en ese momento quizá no había una forma de cambiar este comportamiento, ahora sí lo hay.

Reducir el consumo y el desperdicio de papel es una excelente forma de ahorrar en los costos de una compañía y al mismo tiempo, ser parte de movimientos eco-friendly.

¿Cómo puedes reducir el papel en tu empresa?

Firmas electrónicas

Esta herramienta tecnológica, permite que cualquier proceso de una empresa prescinde casi totalmente de papel.

Almacena en la nube

Guardar archivos físicos es cosa del pasado. Aquellos documentos que sólo sirvan para ser leídos, pueden ser llevados a digital y compartidos de manera electrónica. 

 

  1. Capacita a tus colaboradores

Una cultura organizacional de sustentabilidad y de preservación de los recursos naturales de manera interna, es muy difícil convertirse en una empresa ecofriendly. Capacitar a los empleados en actividades y procesos amigables con el medio ambiente y la sustentabilidad es una excelente manera de comenzar.

Una empresa sustentable debe integrar la visión de la preservación del ecosistema, junto a sus objetivos y estrategias. Comprometerse hacia una cultura corporativa y el desarrollo de nuevas ideas, productos y servicios, que reduzca o elimine la huella de carbono o el consumo innecesario de recursos es un camino que cualquier compañía debe seguir para ser parte del movimiento ambiental.

  1. Crea valor sustentable

El pilar fundamental hacia la sustentabilidad es la creación de valor en toda la cadena de participación. En otras palabras, una empresa sustentable es aquella que agrega valor desde lo que oferta hasta lo que comercializa.

Esta vocación empresarial actúa de manera integral, ya que está presente en cada proceso y alcance de la compañía. Por eso, en el valor agregado de la marca debe estar implícito aquellas estrategias y técnicas para darle al público lo que quiere, generar un impacto positivo en el medio ambiente y provocar un crecimiento de la empresa.

  1. Informa tus resultados

Tan importante como crear una empresa sustentable es comunicar que lo eres. La relevancia de un asunto se mide de acuerdo a la importancia con la cual se informa, tanto en canales internos como externos.

Informar es diferente a explotar la sustentabilidad a nivel comercial. Cuando se informa se muestra transparencia en los resultados de los procesos, tareas, visión, finanzas, entre otros. Además, se enseña la preocupación que tiene la organización en demostrar que no tiene nada que esconder.

Para tener una empresa sustentable no existe una receta mágica. Todo esto viene como trabajo, paciencia, determinación y, por supuesto, acción controlable y medible.

Tener esta iniciativa mostrará una nueva cara ante el mercado y ante sus colaboradores, la de una organización preocupada por hacer lo correcto, contribuir a la restauración y proteger a su comunidad y medioambiente.

 

Una herramienta única capaz de proveer información

La contingencia global actual ha sacudido el modelo operativo de las empresas de diversos sectores. Esto nos enfrenta a una realidad antes impensable para muchos y para la que muchos de los negocios no habían desarrollado capacidades suficientes.

Desde una perspectiva empresarial, el impacto de la pandemia ha dejado a las compañías en distintas posiciones:

  1. Negocios que han perdido relevancia e incluso viabilidad de manera repentina
  2. Sectores con estructuras inestables y vulnerabilidades sostenibles a corto plazo, y que requieren transformarse para volver a cobrar relevancia
  3. Grupos de negocios cuya recuperación estará estrechamente ligada al restablecimiento de la economía
  4. Empresas en las que los cambios estructurales han acelerado su crecimiento

 Los sectores que prevén mayores pérdidas en 2021 son:

  1. Hotelería y turismo
  2. Outsourcing
  3. Medios de comunicación

En contraste, los que esperan tener ingresos mayores o iguales a los de 2019 son:

  1. Salud
  2. Electrónicos / software
  3. Consumo / retail.

Ante este contexto, temas como la digitalización de servicios y la automatización de procesos se escuchan más como una urgencia que como un proyecto de vanguardia.

En cualquier escenario, es relevante revisar la estrategia y los elementos esenciales del modelo a implementar, para acelerar iniciativas de transformación que permitan explotar las ventajas actuales, crear nuevas, reducir desventajas e incluso rediseñar modelos. 

La gestión de riesgos surge como una herramienta única capaz de proveer información sobre temas externos e internos y su influencia favorable o desfavorable para el negocio. Esta situación reta a los líderes de estas iniciativas, ya que deben abordarlas con enfoques de pensamiento distintos a los utilizados antes de la crisis sanitaria, con un nivel de profundidad y claridad que conduzca a crear iniciativas, reforzar las actuales, y sobre todo promover la acción coordinada en todas las capas de gestión y desde todos los pilares del negocio: estratégico, operativo, y de recursos humanos.

Para lograr dicha estrategia vale la pena analizar cómo quedó el “terreno”, los pilares que considerábamos relevantes y, sobre todo, el nivel de influencia de aspectos externos como: mercado para nuestros productos, nuevos hábitos de consumo, nuevas regulaciones, nuevos requerimientos de salud y seguridad, cadenas de abasto y fuentes de financiamiento, entre otros.

Asimismo, valdrá la pena mantener en constante monitoreo la dirección que toman las distintas zonas del modelo operativo y las cualidades a mantener y desarrollar para seguir los objetivos de la empresa. Aspectos como:   

  • La disponibilidad y calidad de recursos en la cadena de suministro
  • La capacidad de los propios procesos de producción
  • Digitalización y automatización de procesos
  • Experiencia del cliente
  • Seguridad física de infraestructura
  • Disponibilidad de recursos tecnológicos y ciberseguridad
  • Salud y seguridad del talento
  • Flexibilidad en esquemas de trabajo 

Modelos dinámicos de análisis de riesgos

Será importante estructurar modelos dinámicos de riesgos que analicen la evolución de riesgos actuales, estudien potenciales vínculos entre riesgos y el impacto que en combinación pueden tener en la organización. Modelos que incluyan como parte natural del proceso el mantenerse alerta ante riesgos emergentes; así como el análisis de oportunidades de negocio que surgen en entornos cambiantes como los que ya vivíamos y cuyo dinamismo se agudizará.

Enfoque integrado en la gestión

Que el modelo de gestión de riesgos conduzca a una dinámica de ejecución operativa integrada en todos sus elementos y en todas sus capas de gestión será relevante para lograr un mayor grado de flexibilidad en la operación, y así incrementar las posibilidades de lograr objetivos en entornos cambiantes.

 

Un programa de gestión de riesgos adecuado sería una herramienta útil para mantener el rumbo del negocio en un entorno cambiante e incierto, además de encender los motores adecuados en la ejecución de la estrategia para aprovechar ventajas estratégicas, reforzar zonas de gestión fundamentales e incluso reconfigurar el modelo operativo. En este escenario, el liderazgo del Consejo de Administración será esencial para obtener los mayores beneficios del programa.

Un consumo consciente y responsable

La forma en la que consumimos son la causa y la consecuencia de muchos problemas medioambientales que enfrenta hoy el planeta: la deforestación, la invasión plástica, el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, por ello, las pequeñas decisiones que tomamos todos los días sobre qué comer, dónde comprar o cuánto gastar importan más de lo que creemos. 

El consumo responsable es un concepto que defiende que los seres humanos deben cambiar sus hábitos de consumo ajustándolos a sus necesidades reales y a las del planeta, y escogiendo opciones que favorezcan el medio ambiente y la igualdad social.

Algunos de los puntos a tener en cuenta en el consumo responsable son:

  • Considerar el impacto ambiental de los productos que compramos, valorando los procesos de producción, transporte, distribución, consumo y residuos que deja el producto.
  • Determinar la huella hídrica que determinados estilos de vida y consumismo producen.
  • Determinar empresas, productos y servicios, que respeten el medio ambiente y los derechos humanos.
  • Asegurar la calidad de lo comprado

Un consumo consciente y responsable, orientado al fomento de actividades satisfactorias para la naturaleza y las personas es una gran contribución y un decisivo instrumento de presión frente al mercado.

Un consumidor responsable es una persona informada y consciente de sus hábitos de consumo, conoce y exige sus derechos como consumidor, busca la opción de consumo con el menor impacto negativo posible sobre el medio ambiente y con un efecto positivo en la sociedad. Esta manera responsable de consumir se traduce en muchos pequeños actos y decisiones diarias.

Razones para promover el consumo responsable

Hay muchas razones por las que deberíamos impulsar el consumo responsable, como:

  • Solidaridad y respeto hacia todas las personas implicadas en los procesos de producción de los productos o la prestación de servicios que disfrutamos. No solo debemos preguntarnos qué efecto tiene mi consumo en mí, sino también qué efecto tiene en los demás.
  • Proteger el medio ambiente y dejar a las generaciones venideras un entorno saludable. Conscientes del impacto medioambiental y los residuos que provoca nuestro consumo, no solamente pensamos en el momento en el que disfrutamos del producto o servicio, sino también en el antes y el después.

En GDI implementamos el consumo responsable, tanto de manera interna como externa. Buscando que todas las  partes de la cadena de producción, venta y distribución cuiden el medio ambiente.

Somos una empresa que tiene reconocimientos que avalan que somos una empresa Socialmente Responsable, ya que, contamos con productos sustentables, procuramos que nuestra producción sea limpia y no dañe el medio ambiente.

Estamos comprometidos a seguir con nuestra calidad de servicio sin dañar el medio ambiente. Te brindamos lo necesario para que formes parte de un consumo responsable.

Economic growth and the ecosystem

La sostenibilidad económica es la capacidad que tiene una organización de administrar sus recursos y generar rentabilidad de manera responsable y en el largo plazo. Implica un contexto social en el que exista el bienestar y un crecimiento económico que beneficie a toda la comunidad y que le ofrezca la oportunidad de poder sentirse bien y felices.

Características de la economía sostenible

El desarrollo de una economía sostenible en cualquier territorio pasa por el desarrollo de políticas dirigidas a promocionar la utilización de fuentes de energía sostenibles, fomentar la competitividad de empresas verdes e invertir en innovación y desarrollo. 

Este sistema socioeconómico se rige por los siguientes ejes fundamentales: 

  • Protección del medio ambiente: preservar la biodiversidad del planeta, reduciendo al máximo el impacto de la contaminación y combatiendo el cambio climático. 
  • Uso de energías renovables: promover el uso de energías alternativas que no contaminen y minimicen el impacto en el entorno. 
  • Apuesta por la eficiencia: aprovechar al máximo los recursos que tenemos y cuidar aquellos escasos (como el agua), lo que nos permitirá alcanzar otro de los pilares de la sostenibilidad económica, que es la eficiencia. 
  • Fomento del reciclaje: establecer un modelo de economía circular en el que los desechos generados sirvan para crear nuevos productos, reduciendo así la huella ecológica del sistema de producción actual. 
  • Limitación del consumo: limitar el uso de los recursos renovables para que estos no se utilicen a un ritmo superior a su generación. Además, los recursos no renovables deben ser sustituidos paulatinamente por recursos renovables. 
  • Mejora del nivel de vida social: fomentar, a través de la educación y la innovación, la igualdad entre las personas de todos los territorios.

Todos los aspectos sostenibles velan por el bienestar de la sociedad y el medio ambiente y este no es la excepción.

Dentro de GDI buscamos la manera de implementar más medidas sostenibles, administramos más y mejor los recursos, tratando de no causar ningún daño al medio ambiente, fomentamos el reciclado y el uso de energías renovables, buscando un mayor avance dentro de la empresa para poder brindar un mejor servicio y cuidar a nuestro personal, a nuestros clientes y el medio ambiente.